Más de 500 mil personas padecen problemas auditivos en nuestro país

La última semana de setiembre se conmemora el Día Internacional de la Sordera, para concientizar a la población mundial sobre las causas y los posibles tratamientos en la búsqueda de mejorar la calidad de vida de las personas que sufren esta patología.  Esta celebración data de 1958 y fue propiciada por la Federación Mundial de Personas Sordas (WFD) que eligió esta fecha para conmemorar el primer Congreso Mundial de la WFD que tuvo lugar en septiembre de 1951.

La pérdida auditiva puede ser leve, moderada, severa y profunda. Sus orígenes están asociados a la elevada exposición a ruidos y al envejecimiento, pero también reconoce otras causas como la hereditaria, infección o consumo de medicamentos, daños físicos en los oídos y lesiones graves en la cabeza (traumatismo).

En bebés, niños y adolescentes es importante detectar esta problemática para tratarla de modo inmediato, ya que la audición en muchos casos no se recupera. La rehabilitación es fruto de un programa que amerita un enfoque multidisciplinario y el tratamiento puede desembocar en el uso de audífonos o en la colocación de implantes.

La pérdida auditiva ya no es un signo de vejez. Cada vez más jóvenes sufren estos problemas debido a los daños que se producen en los oídos día a día. Detectar el problema auditivo a tiempo y encontrar la solución adecuada es fundamental para el desarrollo correcto del lenguaje, el aprendizaje y la sociabilización. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), dentro de las causas congénitas que pueden desarrollarse en el momento del nacimiento o poco después, se encuentran factores como:

• Rubéola materna, sífilis u otras infecciones durante el embarazo. • Bajo peso al nacer. • Asfixia del parto (falta de oxígeno en el momento del parto). • Uso inadecuado de ciertos medicamentos como aminoglucósidos, medicamentos citotóxicos, antipalúdicos y diuréticos. • Ictericia grave durante el período neonatal, que puede lesionar el nervio auditivo del recién nacido.

Las causas por factores externos que pueden generar una hipoacusia a cualquier edad son:

• Algunas enfermedades infecciosas como por ejemplo la meningitis, el sarampión y la parotiditis. • Infección crónica del oído. • Presencia de líquido en el oído (otitis media). • El uso de algunos medicamentos, como antibióticos y antipalúdicos. • Traumatismos craneoencefálicos o de los oídos. • Exposición al ruido excesivo. • Exceso de aparatos de audio personales. • El envejecimiento por degeneración de las células sensoriales (presbiacusia). • La obstrucción del conducto auditivo producida por cerumen o cuerpos extraños.

Según la OMS, las personas que padecen pérdida auditiva pueden mejorar su situación mediante el uso de audífonos, implantes auditivos y otros dispositivos. A pesar de esto, solo el 10% de las personas que tienen disminuida su capacidad auditiva utilizan audífonos y este número se disminuye a 3% en los países en vía de desarrollo.

Existen en el mundo más de 45 millones de personas mayores de 3 años que padecen algún tipo de pérdida auditiva. La OMS aconseja que la exposición al ruido no supere los 65 decibelios, aunque en Europa el límite está por encima de los 87 decibelios.

En el Perú actualmente se desconoce cuántos peruanos tienen discapacidad auditiva. La única encuesta se realizó el 2012. Según la información recogida, en el país vivían 532.209 personas no oyentes, de ellos 14,3% menores de 14 años. Y solo existen 23 intérpretes.

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