DISCURSO DE FIESTAS PATRIAS CMP, JULIO 2016

Buenas tardes:

Saludo con la emoción viva y palpitante de nuestras fiestas patrias al honorable  Cuerpo Médico Nacional aquí reunido, y permítanme por favor enviar el  saludo de estas fiestas a los colegas que trabajan y viven en los lugares más alejados de nuestro territorio, combatiendo los embates del friaje y las heladas, en el altiplano, en las jalcas y en los andes, también para aquellos que luchan contra el zika, dengue y chikungunya. Igualmente, permítanme saludar a los colegas que en estos momentos del día se encuentran  ejerciendo su sagrado apostolado en los miles de establecimientos de salud públicos y privados.

Congresistas, ex ministros, ex decanos, gerentes médicos, entre otros, gracias por acompañarnos en esta efemérides de tanta importancia.

Lo sustantivo de la gesta emancipadora fueron las ansias de libertad e independencia, y el sueño que animó a los patriotas fue construir una república  donde reine la prosperidad y la justicia, esos sueños nutrieron el heroísmo de criollos, mulatos e indígenas, a sabiendas de los grandes sacrificios, renuncias, dolor, sudor, sangre y muerte. Por esos sueños murieron Mateo Pumacahua, Túpac Amaru II, Micaela bastidas, Maria Parado de Bellido, Mariano Melgar y tantos héroes anónimos que dieron su vida por la patria libre y soberana.

Los médicos no estuvimos ajenos a esta lucha y a estos sueños, médicos ilustres como Hipólito Unanue y anónimos como tantos, fueron actores de la fallida conspiración de 1818, planificada en medio de las tertulias diarias del  anfiteatro, que terminó con la vida de tres cirujanos del Hospital Militar del Espíritu Santo: Nicolás Alcázar, fusilado en la plaza de armas de Lima, Casimiro Espejo y  Juan Gómez, ahorcados; entre tanto, Benito del Barco y otros más murieron víctimas de las torturas en el Real Felipe del Callao.

Los médicos Hipólito Unanue, Miguel Tafur, José Pezet, José Vergara y Eugenio Eizaguirre firmaron el acta de la Independencia el 15 julio 1821.

El Protomedicato con el Dr. Miguel Tafur firmó el 29 de Julio.

Los estudiantes de medicina firmaron el 30 de Julio en el  Colegio San Fernando.

En el primer Congreso de la República hubo 12 médicos entre titulares y accesitarios, de 117 diputados (10.3%), hoy somos 3.8%; y el 3 de agosto de 1821 juró como el primer ministro de Hacienda el médico Hipólito Unanue, quien además llegó a presidir  la Asamblea Constituyente en 1822.

Desafortunadamente, en medio de sucesivas crisis, las clases dominantes que heredaron el poder político, militar y económico, nos defraudaron, los gamonales, los terratenientes, la burguesía y la gran burguesía han sido incapaces de forjar un Perú industrializado y del primer mundo, han sido incapaces de forjar una república próspera, aún seguimos con una matriz productiva básicamente exportadora de materias primas sin valor agregado, por eso la salud de nuestro pueblo sigue con  presupuestos de filantropía y caridad, sin reconocer en los hechos que la salud es un derecho humano consagrado en la Ley.

Colegas: Los médicos somos la reserva moral de la sociedad,  somos la salvaguarda de los principios de ética y decencia, somos los defensores de la salud y de la vida, somos los héroes anónimos de la sociedad, salgamos de este anonimato, fundemos nuestro movimiento, es hora que insurjamos de manera colectiva y organizada en la vida política del país, es la hora de los médicos, para dignificarla, para enaltecerla, para revolucionarla y continuar la obra de aquellos que hicieron surco y echaron semillas. Especialmente  me dirijo a la juventud que es la edad del crecimiento y del desarrollo, de la actividad y de la viveza, de la imaginación y el ímpetu, los que no capitulan, los que se rebelan, ser joven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica, decía Salvador Allende.

Decía José Martí: los hombres van en dos bandos, los que aman y fundan, y los que odian y deshacen, y aquí en esta pequeña patria que es el Colegio Médico, estamos los que amamos la patria y la ciencia, los que amamos al hombre integral, los que hemos prometido poner nuestras vidas al servicio de nuestra nación, los que fundamos y soñamos, los que creemos y construimos, los que cuidamos y la salud y la vida, los valientes, los que no se rinden, los que no temen, los que luchamos por la patria grande, por la dignidad de los  médicos y por la salud de nuestro pueblo. ¡Viva el Perú, vivan los médicos!

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